Dormir con alguien puede ser la mayor bendición o la peor de las pesadillas. No puedo evitar recordar aquélla noche en que recostada sobre su pecho me dormí y se durmió. Pero puedo olvidar que me importó alguna vez el no volver a hacerlo.
.
Todas las noches, desde que voy teniendo memoria, antes de dormir; sueño. Hasta que me enamoré por primera vez, la persona que acompañaba estos sueños no tenía cara, no tenía identidad, era mi príncipe azul en su estado más puro. Pero después todo cambió. Si me gustaba un chico, soñaba con él, con sus besos, con una cita, con un paseo. Y el tener que soñar con alguien concreto se ha convertido en una cadena gruesa que me rodeaba y rodeaba atada con un candado del que no tenía la llave. Hasta hace poco, soñaba aún con él. Y el candado cada vez se veía más difícil de abrir. Me venían a la mente cosas como "voy a ser siempre una desgraciada, no podré enamorarme de nadie más" "sé que no es el hombre de mi vida, pero siempre lo amaré" y hasta hace ese poco, le era fiel a su recuerdo y no a mí misma. Y yo quiero serme fiel a mí misma. Lo otro va en contra de mis principios.
.
Hace tan poco tiempo, lloré. Lloré por fin miles de lágrimas y no sólamente dos como suelo llorar. Permití que las lágrimas fluyeran libres sin tener que pensar "soy una mujer fuerte y no tengo que llorar". Permití que todos mis sentimientos salieran a la luz del mundo. Di a luz todos mis sentidos. Lloré y todas esas lágrimas, todos esos gritos contenidos, fueron formando poco a poco una llave. Una llave pura, hecha de lágrimas puras. Una llave de hielo del que no se deshace y dura para siempre. Y sola, sin necesidad de que mis dedos la tocaran, esa llave abrió el candado y soltó las cadenas que me tenían tan presa.
.
Y ahora vuelvo a ser libre de soñar en quien me dé la gana.
.
Soy libre.
1 comentarios:
m gusto tu blog,muy lindo
http://cinemun.blogspot.com/
Publicar un comentario en la entrada